Ya está aquítu hijo ha nacido

 

¡Por fin! Tantos meses de espera, tantas ilusiones contenidas… y ahora, ya está aquí. Tu hijo ha nacido. Ya puedes verle su carita, sentir su olor, tocarle sus manitas y abrazarle con afecto. Está bien y lo tienes a tu lado.

 

Te sientes llena de satisfacción, estás feliz, radiante…, pero también, asustada. Empiezas a ser consciente de todo lo que se te viene encima y no sabes si estás suficientemente preparada para abordarlo: “¿qué tengo que hacer?”, “¿sabré hacerlo?”, “¿lo haré bien?”…

 

Pero anímate, son dudas lógicas. Todas las mamás las tienen en mayor o menor medida. No has de preocuparte por ellas. Ocúpate, en cambio, en empezar con ganas esta etapa maravillosa, llena de retos interesantes que tendrás que ir descubriendo a medida que crezca tu hijo. Una etapa en la que tendrás que dar lo mejor de ti misma, pero en la que también recibirás muchas cosas a cambio.

 

Tu hijo es un pequeño universo maravilloso lleno de sorpresas y de capacidades por descubrir y estimular. Tuya es y será durante toda su vida la responsabilidad de cuidarle, protegerle, amarle y educarle para que crezca de una forma emocionalmente inteligente y sea feliz.

 

Es un gran reto, no cabe duda. Pero no te preocupes. Estoy aquí para ayudarte. He escrito esta guía para que sepas en todo momento como manejarte. En ella encontrarás todo lo que necesitas saber sobre la evolución de tu hijo en cada etapa de su crecimiento: su desarrollo físico y emocional, los cuidados que necesitará, las pautas de conducta más eficaces, las cuestiones de salud que tendrás que atender, las reacciones emocionales que tú experimentarás y sobretodo, mi consejo como psicóloga para que te sientas más segura y confiada en todo el recorrido.

 

Ha llegado el momento de empezar. No podemos demorarlo. Tu hijo te espera…

 

 

 

 

Laura García Agustín

Psicóloga Clínica , Clavesalud Consulting

Cosas que necesitarás

 

El nacimiento de un bebé supone una auténtica revolución en casa, no sólo por su llegada y por lo que eso representa para todos, sino porque la casa acaba totalmente adaptada y llena de cosas para él.

 

La ropa de tu bebé

 

Crea un fondo de armario básico para tu bebé que te permita poder disponer de su ropita con comodidad y siempre que lo necesites. En estos primeros meses evita dejarte llevar por las modas y céntrate en lo práctico, se trata de que el bebé esté lo más cómodo posible.

 

Lo que más vas a necesitar son bodys y peleles, pues tendrás que cambiarle varias veces al día. Los bodys sirven para mantener el calor de su cuerpo, son como camisetitas pero que le cubren todo el cuerpo y se abotonan entre sus piernas. Es mejor que sean de algodón, son más fáciles de lavar y de planchar, y te durarán más tiempo. Los peleles son muy prácticos porque te permiten vestir al bebé en un santiamén de pies a cabeza. Los encontrarás con cierres delanteros o traseros y con aberturas entre las perneras o atrás. Los más cómodos son los que te permiten realizar menos maniobras con el bebé, pero cada mamá escogerá el que más se ajuste a sus necesidades.

 

Otras prendas básicas son los calcetines y patucos, imprescindibles para que el bebé mantenga el calor en los pies, sobretodo en invierno. Evita los zapatos mientras vaya en su cochecito, pues no los necesita y además, le resultarán incómodos, al bebé le gusta sentir sus pies y mover con libertad sus deditos y los patucos se lo permiten ampliamente.

 

Los gorros y las chaquetas completan tus imprescindibles. Los primeros consiguen que mantenga el calor, pues los bebés pierden temperatura corporal con rapidez por su cabecita, sobretodo en invierno; si es verano usa una gorra para protegerle del sol. Las chaquetas son el complemento perfecto. Evita las cintas y los lazos, pueden darte algún disgusto si el bebé se los mete en la boca o si se le enredan en el cuello.

 

 

Su cuna

 

Elige una cuna que te guste, pero que sobretodo sea práctica. Puede ser de madera o metal, de un color u otro, pero no te dejes seducir sólo por las últimas tendencias de decoración, pues está en juego la seguridad de tu bebé. Así que, merece la pena tomarte este tema muy en serio y elegir la que más se adapte a sus necesidades y a tu comodidad. Lo mejor, son las cunas que se regulan en altura y que te permiten eliminar las barreras laterales para facilitar el acceso al bebé.

 

El coche de paseo

 

Será tu mejor aliado y una de las cosas con las que más disfrutará tu bebé. El coche de paseo es el vehículo que le pone en contacto con el mundo, el que le saca a pasear y a tomar el sol y el aire, el que le mueve cuando camina y donde se siente tranquilo y confiado. Hay muchos modelos en el mercado, con distintas alturas de manillar, maniobrabilidad y tamaño; incluso algunos te permiten cambiar la posición de la silla para que unas veces tu bebé te mire a ti, y otras, al mundo. Serás tú, junto con tu pareja, la que decidas cual se adapta mejor a tus necesidades.

 

La silla para el coche

 

Se trata de una cuestión de seguridad básica y obligatoria para tu bebé. Elige, en la medida de lo posible, una silla que puedas ir adaptando según vaya creciendo. En los primeros meses, es mejor que la silla del bebé vaya mirando hacia el asiento. Evita colocarla en el asiento del acompañante, pues si el coche tiene airbag, al menor impacto podría saltar y provocarle daños. Lo mejor será colocarla detrás de tu asiento.

 

Su bañera

 

Los primeros días te resultará muy útil hacerte con una bañera de un tamaño que puedas manejar con facilidad. De este modo evitarás que el bebé se te pueda escurrir de las manos y se haga daño en la bañera de casa.

 

 

 

Mochila portabebés

 

Es una de las prendas más utilizadas, sobretodo por los papás. Permite transportar al bebé de forma cómoda y siempre cerca del cuerpo de sus padres. De este modo, se mantiene el calor, se fortalece la sensación de seguridad y apego, y además, no le pierdes de vista ni un solo momento. Esta forma de llevarle, te permite ponerle mirando al frente o mirándote a ti, lo que te facilita hablarle mientras caminas, cogerle la manita y acariciarle. Y todo ello, sin forzar tu postura y sin dañar tu espalda.

 

El cambiador.

 

Será una de las cosas que más utilices, pues el recién nacido requiere cambios de pañal más de diez veces al día. Este mueble te permite cambiar a tu bebé con total seguridad y comodidad ya que puedes estar de pie, no forzar la espalda y tener todas las cosas que necesitas a mano. Eso sí, nunca dejes sin vigilancia al bebé en el cambiador, podría caerse y causarse graves lesiones.

TU HIJO La mejor Guía Práctica
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